Jueves, 14 de septiembre de 2006, 21:35
Dilo muy rápido. ¿A que apenas se nota la diferencia?
Ya es casualidad que venga sólo para dos días y me lo encuentre así, por la calle... Madre mía, si está aún más bueno de lo que yo recordaba... Ay, qué sonrisa tiene... ¿Me lo habré imaginado o me ha puesto los morros para que le besase en los labios al encontrarnos? Me lo habré imaginado... ¿Cómo pude decirle que no? ¿Pero en qué coño estaba pensando?... Ay, chaval, cómo te sienta ese jersey.... ¡Toma radiografía acaban de hacerte, Eride! Sí, sí, tu trabajo y tu nuevo destino pero me estás mirando las tetas... Gracias, madre Lluvia, por hacer que me cambiase de ropa a mediodía (para mejor). Gracias Stradivarius, por usar mi culo como molde para esta línea de vaqueros. Ay, dios, que me está cogiendo por la cintura... Ten piedad, nene, que llevo sin pegar uno desde ni me acuerdo... Ups, qué vergüenza, anda que como se dé cuenta del tembleque que tengo en las piernas... Pero qué bueno estás, cabrón, y qué polvazo que tienes... ¿Esta es la tercera o la cuarta vez que se despide? ¿Se va ya de verdad?
—Bueno, princesa, pues me voy a tener que ir...
¡HOSTIA, HOSTIA, HOSTIA! ¡Que esto no me lo estoy imaginando! ¡Quiere besarte en la boca! ¡Está poniéndote los morros!
—Venga, pues nada. Chuiiiiiiiick. Chuiiiiiiiiiiick. (dos besos en las mejillas). Sé bueno. No rompas nada.
¡MUJERES!
La madre que nos parió.
(i)Responsable: Eride | Neurosis manzanil | Notas (23) | Referencias (0)