Sábado, 17 de diciembre de 2005, 03:14
(Milena Ivanova)
Ser una cochina materialista está mal visto. Y decirlo claramente a la gente que ni lo sabe, ni necesita saberlo, debería estarlo, porque ser idiota no es algo de lo que uno deba enorgullecerse. Pero en fin, ya sabes que a mí me gusta usar este blog para demostrarte por qué yo no debería gustarte y disfruto viendo como tú, una y otra vez, vuelves. Al fin y al cabo yo no estoy tan mal: los habéis peores…
En ocasiones siento un extraño e indescriptible placer en el hecho de comprar, de poseer algo. Hola, me llamo Eride y soy blanca, occidental y consumista.
[CORO AMANZANADO]: — Holaeridetequeremoseride.
El objeto de mi deseo de loquieroparaayer puede ser cualquier cosa y durar tiempo indefinido. Así me he juntado con tres litros y medio de espumas de baño de distintos (y maravillosos, y cautivadores) aromas, que resulta que utilizo como geles porque me da cargo de conciencia llenar la bañera. O con un equipo de pinturas que haría las delicias del maquillador de Alien, cuando yo hace meses que lo más sofisticado que uso es un bote de vaselina con olor a tuttifrutti. O con chorrocientas mil discografías del emule, cuando lo cierto es que hasta el pingüino de peluche que me advierte de si viene curva se sabe las canciones que llevo en el coche, de tanto oírlas.
De tanto en tanto es una película, una serie, un libro. Y puede que caiga devorado al instante o que se pase seis meses criando polvo. Por ningún motivo en especial. Es como si algo no visible ni audible me dijese que no es el momento, y al fin y al cabo da igual porque ya es mío, ya he sentido ese gustirrinín al adquirirlo y abrirlo y está ahí, esperándome, mirarlo me hace sentir bien. Sé que solo es cuestión de tiempo dejar que ocurra.
Algo parecido me pasó de nuevo con el libro de Milena. Tenía que tenerlo. Fui de las primeras personas en conseguirlo y por fin, cuando yo creo que la pobre mujer ya había desistido, puedo decir que me lo he leído.
[APLAUSOS]
Si te consuela, Milena, has compartido estante de undíadeestos con D. Eduardo Mendoza, D. Marvin Harris, D. Alejandro Dumas y D. Umberto Eco, entre otros. Hala, que te quejarás, todo tíos…
Generalmente publico la bibliomanzana de forma oculta, para las mentes privilegiadas con exceso de tiempo libre, pero creo que Sexperiencias se ha ganado el derecho a estar en el escenario. Y de todas formas, como tantas veces he dicho, elblogesmíoyyyyyyyyy…
[CORO AMANZANADO]: —¡¡¡Tú eres una malhablada!!!!
Sexperiencias es una lectura amena
(siempre que no estés pasando una fase overbooking por el exceso de Erides que salen y entran del planeta y poseas últimamente la capacidad de concentración de un calamar), erótica y reveladora. Que levanten la mano las que jamás hayan vivido, sentido o visto alguna de las situaciones que se describen en el libro. Enhorabuena a las afortunadas. No han sufrido pero me atrevería a decir que tampoco han vivido.
No puedo decir que me identifico con la protagonista del libro porque su actitud a menudo resulta demasiado típicatópicamente
femenina para mi gusto (y la cursiva la utilizo muy adrede) pero no se puede negar que
Sexperiencias, además de mostrar la evolución de la madurez en una mujer
(pese a que los capítulos pueden leerse de forma independiente) supone un mazazo en los recuerdos de cualquier lector. Porque, como ella misma dice, la protagonista del libro no tiene nombre ya que puede ser cualquiera. Puedes ser tú, que tuviste muchísima suerte y pudiste huir del coche de tu Camarero. O tu vecina, la que fue tan estúpida como para casarse con el Canalla. O tu amiga Lisa, a quien un Extranjero le hizo sufrir lo indecible. O puede que la hayas tenido como Compañera de Piso y te haya vuelto loco con su juvenil egoísmo y su impredecible actitud. En cualquier caso, Milena agitará tus recuerdos, tu conciencia y, con toda seguridad, tu entrepierna.
Disfrútalo.
(i)Responsable: Eride | Bibliomanzana | Notas (35) | Referencias (1)