Lunes, 12 de diciembre de 2005, 04:28
Sin dios, sin rey y sin musa
¿Te gustaría ser un hombre? Es una pregunta a la que las mujeres, incomprensiblemente, si hablan en serio suelen contestar que no. Pero yo este fin de semana, tras largas deliberaciones, termino de tenerlo claro. Y me la sopla mucho que me digan que si disfruto mucho de ser mujer y entro de buen rollito a comprar melones, resultará que soy la clienta un millón, me tocará un viaje al Congo y, una vez allí, me enamoraré de un caníbal que me pondrá un estanco.
Esto no es vida. Una vez al mes, durante un mínimo de tres días, te paseas por el mundo con los nervios de peineta, con un kleenex en una mano y un cuchillo jamonero en la otra, repartiendo encanto a manos llenas. Al que hace cuatro, te despiertas para tratar de averiguar qué te duele más, si los riñones o los ovarios. Y decides que lo que más te duele es haberte manchado el tanga nuevo. Mierda, mierda y mierda. ¿Por qué no miré el calendario cuando vi que
Terminus me hacía llorar con su comentario, cual Fallera Mayor el día de la Cremà? Esas lagrimitas tan dulces, tan suaves, tan de Heidi porque Blanquita se ha perdido. Si estaba
cantao… hormonas bailando sevillanas, ¿qué otra cosa podía ser?
Y te arrastras por el mundo con tu ovario inflamado
(que de repente parece que pesa cerca de siete kilos y acabas caminando como si fueras un limpiaparabrisas), sintiéndote gorda, sucia y lenta. Y tienes frío. Y angustia. Y te ves más bajita y todo.
Y por supuesto, ese es el día que te duermes, que no te da tiempo a ducharte, que no puedes sacar el coche del garaje porque algún caradura que pasaba mucho de buscar aparcamiento te lo impide, que tu jefe te encarga bordar a mano el ajuar de su hijo
(vale, no, pero fue lo único que le faltó), que una clienta
alcornoquense decide ahorrarse el psicólogo gritándote a ti y que, cuando corres porque van a cerrarte el banco, tu pie izquierdo decide ponerle la zancadilla al derecho y te comes una farola delante de un tío guapísimo.
Porque no sabemos a qué huelen las nubes pero, en realidad, no hace falta. Esos días la Naturaleza no se anda con indirectas:
(i)Responsable: Eride | Neurosis manzanil | Notas (56) | Referencias (0)