Lunes, 03 de octubre de 2005, 01:01
A lo tonto a lo tonto, hoy domingo ha hecho seis meses que colgué mi manzana. A-LU-CI-NO. Y la culpa es tuya, que lo sepas…
Ya me conoces lo suficiente como para no sorprenderte si te digo que al final acabamos todas las Erides en la consulta de un psicólogo. Por aquellos entonces yo no es que hubiese tocado fondo, no… es que cuando los que me tienen cariño se quisieron dar cuenta, había excavado un agujero y andaba camino de las Antípodas, a pastar con los canguros, alternativa que se me antojaba bastante más atractiva que lo que se esperaba de mí.
La mayor parte de los ruegos vinieron de mi madre que, como creo haberte comentado en alguna ocasión, se siente culpable porque, de las dos hijas que tiene, la normal soy yo (sin comentarios). Pero vamos, que fueron más los que me lo sugirieron: Mar, la Tía Espléndida, mis compañeras de piso, un par de profesores, la panadera, el repartidor de Telepizza, la Asociación de Vecinos de mi calle… En fin, que al final cedí y allí me tenías, sentadita en un sillón de cuero que parecía el puesto de mando del capitan Kirk , tratando de explicarle a aquel tipo lo bonita que es Australia y lo barato que me salía el viaje.
Finalmente, el hombre decidió que necesitaba “hablar con mi inconsciente” (sic):
— ¿Me va a hipnotizar? —pregunté, algo incrédula. Hacía media hora que nos conocíamos y, de todas formas, no le auguraba un gran futuro en la empresa.
— No, solamente vamos a hacer una pequeña sesión de relajación.
Mira, eso sonaba bien. Resulta que el sillón se reclinaba y allí tenías a Eride toda espatarrada, con los ojos cerrados, envuelta en penumbra y escuchando la susurrante y acariciadora voz del licenciado:
—Te vas sintiendo cada vez máaaaas descansada…tus pies no pesan, tus piernas se van haciendo máaaaas y máaaaas ligeras, ya no pesas…
Este tío en Corporación Demoestética se forra, apunta una Eride. ¡Chissst!, replican las demás. Aquí el Doctor Biocentury cobra un huevo y parte del otro por sesión, vamos a ver si le sacamos partido, ¿eh?
—… Cuando cuente tres, te sentirás completa y profundamente relajada… uno, dos.. ¡tres!
—¡PORLARAJADETUFALDAYOOOTUVEUNPIÑAZOOOOOO…!
Es lo que tiene el verano y relajarse en un primero con la ventana abierta
—¿Estás relajada?
—Mmmha… —bueno, técnicamente no he mentido. ¿No?
—Ahora quiero que dejes hablar a tu inconsciente… yo haré una serie de preguntas y tu inconsciente moverá el brazo derecho para decir que sí y el brazo izquierdo para decir que no. Vamos a empezar… ¿te sientes triste ahora?
No te lo vas a creer, pero mis brazos no se movían.
—Mmmh… perdone pero es que… ¿quiere usted que levante la mano para decir sí o no?
—No, no, no hables… quiero que te quedes completamente relajada. Tu inconsciente me dirá lo que quiero saber.
¡Coño! ¿Este tío que espera? ¿Qué me den espasmos así de repente, como si fuera una yonki con el mono, y me ponga a bailar la Conga de Jalisco?
—Ya, pero es que.. verá… mis brazos no se suelen mover si mi cerebro no se lo ordena, ¿sabe?
—Déjate llevar…es tu inconsciente el que debe dar las respuestas…
Esto no me puede estar pasando a mí… Mamá, no pienso parar hasta encontrar un asilo donde te obliguen a ver Salsa Rosa, que lo sepas…El día de mi venganza cada vez está más próximo.
En fin, mi inconsciente aquel día no se sentía del todo comunicativo y cuando me quise dar cuenta estaba de nuevo de vuelta en mi casa sin haber sacado gran cosa en claro.
—¿Qué tal te ha ido? —me interrogó mi madre.
—Pssffeeee… —respondí, encogiendo un poquito los hombros. ¿Me creerá si se lo cuento?
—¿Entonces? ¿Volverás la semana que viene? —preguntó, esperanzada.
—¡Y UNA MIEEEEERDA!!
—¡ERIDE!!!!!!
—Perdona mami.. ya sé que es lo que se dice en estos casos pero te juro que nunca he sido más sincera: ¡¡Ha sido mi inconsciente!!
Cuestión de saberlo hacer reaccionar…

(i)Responsable: Eride | Flora y fauna | Notas (36) | Referencias (0)