Sábado, 23 de julio de 2005, 02:57
O la prueba de que Mendel tenía razón 
Cuando se me ocurre una parida, y no tengo a quien contársela, generalmente voy en busca de mi madre. Así me está saliendo la mujer, que ya va por ahí soltando de cuando en cuando sonoros mola, cabronazo, cojonudo y downloading. Se queda con todos mi mamá, con esa pinta que gasta de fan de Ana Rosa (pinta, he dicho pinta solamente. Mi madre únicamente se pirra por McGyver y Grissom).
Alrededor de las diez y media de la noche entro en su habitación buscándola para soltarle la animalada. Está tumbada en la cama leyendo un libro, le suelto mi teoría y me mira con esa cara de Ay, qué mona… ¿pero qué hice mal?.
Oye, no te rías, que eso es algo que la atormenta, me consta. Porque a mi hermana hay que echarle de comer aparte (y en su caso nunca una expresión ha sido más literal, su menú se compone de mmm.. ¿cuatro? No, cinco alimentos distintos) y una vez pase, ¡¡pero dos!! ¡Si yo parezco el borrador del famoso chiste feminista! (no, la cursiva no es accidental. Voy a aprovechar que estás ya más que acostumbrado a mis saltos a lo Stephen King y que, como he dicho muchas veces, el blog es mío y me lo tiro cuando quiero, para matizar aquí y ahora que FEMINISMO no es el contrario de MACHISMO. Aunque muchos y, de forma aun más patética, muchas lo confundan. Hala, jo, cagustomequedao…)
¿Por dónde íbamos? ¡Ah, sí! Mi hermana. Yo estoy de la olla pero ella, a su manera, está mucho peor que yo. Verás cuando florezca... Y claro, una te puede salir rana pero, ya te digo, dos es sospechoso.
El caso es que mi madre, la pobre, lleva ya algún tiempo batallando contra una hernia discal que pretende instalarse en su espalda y, como le ha dado por jugar a las casitas (primero cambió el baño entero, ahora las ventanas de media casa, ¡por dios, que alguien la vuelva a contratar! ¡de lo que sea!) hoy andaba dolorida. Me ha pedido que colocase la compra que había hecho y la Eride Hija se ha sentido terriblemente culpable, porque también es mala suerte los tres egoístas que tiene en casa. Yo soy la mejor de los tres(retírate, Modesto) y me limito a resultar medianamente autosuficiente y no darle más trabajo, así que… . En fin, que me he puesto de inmediato a la faena.
Ojo, que mi madre le salen ronchas cuando habla con mujeres que van a la compra a diario (no consigue hacerse con el chip de ama de casa de la pradera) así que trata de que, de una vez, le entre todo lo que quepa en el coche o pueda ir colgando en bolsas por las ventanillas. Yo le he dicho muchas veces que sea original y traiga las latas atadas al tubo de escape con el cartel de Recién conservados.
Dado su inmeeeeeenso volumen, colocar la compra en mi casa requiere grandes dosis de habilidad, paciencia y estrategia. Es un caso claro para Eride, la del Vicio, que se tiró media adolescencia en recreativos y pubs con maquinitas. ¿Quién dijo que el master en Tetris no me serviría para nada?
Después de exhibir mi diploma de máster, y de meterle dos puñetazos a la lechuga que se empeñaba en despeñarse, he conseguido encajarlo todo en la nevera. Que se pueda sacar ya es otra historia, pero en fin… La Eride Hija vuelve sumisa a los aposentos maternos, se arrodilla y dice:
— ¿Madre? ¿Quieres que rece ante tu lecho?
Y mi madre, que está más que acostumbrada a mis payasadas, sin levantar la vista del libro, responde:
— Vale. O si no, mira, entre tu hermana y tú cogéis todos los muebles del comedor, que están en la habitación de los trastos, y los colocáis en su sitio, que allí ya han terminado de trabajar.
— De ensuciar…
— ¿Qué?
— Amén. Hasta luego, Madre.
Y voy en busca de mi hermana, que se pone conmigo a transportar trastos. La verdad es que han sido sólo dos días de tenerlo todo desmontado pero hay que ver la que se ha liado. En una de esas, mi hermana entra en el comedor con una planta enorme en los brazos y me dice:
— ¿Tú te acuerdas de dónde va esto? .
Y yo alzo un poco una pintura de más de un metro de ancho y le respondo:
— Ni idea. ¿Y tú, habías visto antes este cuadro?
Anda, que… a quien le digamos que vivimos aquí…
(i)Responsable: Eride | Neurosis manzanil | Notas (16) | Referencias (0)