Jueves, 21 de abril de 2005, 01:54
(Aunque, bueno, a mí me la han traído... )
— Habemus un Papa jodío, Javier... Vaya pastel se está cocinando, ¿no te parece?
— Ah, pues no sé, José, yo me alegro.
Se hace el silencio. Las conversaciones se interrumpen, las miradas se vuelven todas a una. Hasta los teléfonos han enmudecido del susto. Javier, pobre hombre, retrocede un paso, choca de espaldas contra una estantería y balbucea (mientras trata de localizar con la mirada una vía de escape por si las bestias no se atienen a razones): "Como ateo me alegro mucho de que hayan nombrado a ese Torquemada de pacotilla. Los integristas cerrarán filas en torno a él, pero más de un católico light se quedará en el camino. Es otra posible vía hacia la laicización del Estado".
Traga saliva. Su interlocutor le mira fijamente a los ojos. Suena un teléfono en otra mesa ("Buenos días, ****, ¿dígame?). Entran un par de clientes. Alguien se apresura a atenderles. Su corazón empieza a latir de nuevo.
— Bueno, visto así... Pero yo creo que [...]
Javi, cielo, una cosa es ser optimista y otra ser un ingenuo. Lo primero es valiente. Lo segundo, peligroso. Besitos.
(i)Responsable: Eride | Manzana Parabólica | Notas (2) | Referencias (0)