Miércoles, 20 de abril de 2005, 01:00
(La que vale, vale)
No recuerdo a mi sentido de la orientación. Debió marcharse siendo yo muy pequeña. O igual lo perdí aquel día en el zoo que casi se me come una cebra, no sé. El caso es que me pierdo con más facilidad que una pulpa (femenino de pulpo; de mayor quiero ser ministra de cultura ) en un garaje.
A los diez días de haberme mudado a la Gran Ciudad, a ser Alguien de Provecho (me quedé en el nombre de pila, que le vamos a hacer…) se nos acabaron las provisiones maternas y no hubo más remedio que sortear quién se aventuraría a encontrar un supermercado. El caso es que me tocó a mí (no, pero de verdad, que por aquellos entonces aun eran sorteos limpios) y lo cierto es que no tuve que caminar mucho hasta dar con uno. Lo malo es que, tras dar unas cuantas vueltas y pasar por delante de la misma papelera tres veces, Gretel se dio cuenta de que no sabía volver a casa y no tuvo más remedio que pedir indicaciones a un señor muy amable, el cual, después de dirigir la mirada hacia las bolsas de comestibles (que me delataban como habitante de la zona) y de examinar mi rostro en busca de alguna malformación más visible, me señaló mi calle.
Y como esa, cientos.
Te cuento todo esto porque estoy pensándome seriamente hacerme con un GPS. O más bien, actualizar el mío, pero no sé qué hacer… Me da palo cambiarlo, después de tanto tiempo. Es un modelo anterior al GPS, denominado GPC que, a pesar de que tiene varias décadas de uso, sigue en un estado de conservación más que aceptable. Se instala en el asiento del copiloto y cuando vas a saltarte la calle que tienes que coger, te suelta un rebuzno en la oreja: “¡¡¡Gira Pallá, Ceporra!!!”. Te avisa emitiendo destellos rojos cuando excedes la velocidad y blancos cuando se aproxima una curva. Incluso, desde la popularización del teléfono móvil, te guía a distancia, aunque te lo dejes en el sofá. No requiere casi mantenimiento (miento, requiere mucho, pero tengo contratado TeleMami y se encargan de todo) y rara vez se queda sin cobertura (jamás en caso de emergencia). Un chollo así es para pensárselo, ¿no?
¡I love you, Daddy! ;-)
(i)Responsable: Eride | Neurosis manzanil | Notas (2) | Referencias (0)